LA SEGUNDA ESTACION.. (Pausa para Arrodillarse y orar .)
Te adoramos, Oh Cristo, y Te alabamos.
Porque por Tu Santa Cruz has redimido al mundo.
Jesus carga su cruz.
El peso de la Cruz se puede notar marcadamente en el ceño y rostro de Jesus. 
Sin embargo, El sigue adelante sin una palabra de queja.
Mis cruces y tribulaciones en la vida no seran nunca como las de Jesus. 
Sin embargo, me quejo y lamento constantemente, deseando que el dolor y las tribulaciones no toquen mi vida. 
Mi orgullo es tan grande que el solo pensamiento de un pequeño sufrimiento me asusta. 
Enseñame, Jesus, con tu ejemplo, como cargar mis cruces diarias. 
Si, “Mi yunque es facil y mi carga liviana”
   (toque la flecha, medite y cante)
Himno:
Oh, cuan triste y dolida
Esa Santa Madre estaba
por su Hijo unico.